Florida demanda a TP-Link acusando a la empresa de ocultar sus vínculos con China y vulnerabilidades en sus routers
La demanda de 59 páginas presentada por James Uthmeier sostiene que el fabricante engañó a los consumidores sobre la seguridad de sus dispositivos domésticos y la verdadera procedencia de sus componentes.
El fiscal general del estado de Florida, James Uthmeier, ha presentado una demanda civil de 59 páginas contra el fabricante de dispositivos de red TP-Link Systems Inc..
La acción judicial acusa a la compañía de engañar sistemáticamente a los consumidores sobre los niveles reales de seguridad de sus routers Wi-Fi y de falsear el grado de independencia de la empresa respecto a su matriz original en China y el Partido Comunista Chino (PCC).
Today, we sued TP-Link for lying about the safety of its routers and its ties to the CCP.
— Attorney General James Uthmeier (@AGJamesUthmeier) October 6, 2026
TP-Link sold Floridians the digital front door to their home network while misrepresenting how secure it was, how separated the company was from China, and what could happen to their data. pic.twitter.com/Hg3czpNvEV
La medida sitúa a Florida junto a estados como Montana, Iowa y Nebraska en la interposición de acciones legales coordinadas bajo la Ley de Prácticas Comerciales Engañosas e Injustas (FDUTPA).
Argumentos de la demanda: vulnerabilidades y cadena de suministro
El escrito judicial sostiene que TP-Link comercializó sus equipos bajo promesas de protección total —promocionando servicios como HomeShield e infalibilidad de red— mientras diversos modelos continuaban expuestos a ciberataques.
Entre las principales alegaciones presentadas por la fiscalía destacan:
- Explotación por actores estatales: Cita informes del Pentágono, la NSA y el FBI que vinculan a routers TP-Link con campañas de ciberespionaje patrocinadas por grupos de inteligencia estatales de China y Rusia.
- Falta de actualizaciones y soporte: La demanda señala que varios modelos populares carecen de actualización automática de firmware y han quedado desatendidos tras alcanzar su fin de vida útil (End-of-Life), dejando vulnerables los datos de los usuarios.
- Manufactura e independencia cuestionada: Aunque TP-Link afirma haber trasladado su sede e instalaciones de producción a Vietnam, la fiscalía asegura que la investigación y desarrollo continúan en China, y que menos del 1% de las piezas utilizadas en la planta vietnamita provienen de ese país.
El fiscal Uthmeier resumió la posición del estado tras anunciar la querella:
"Hoy demandamos a TP-Link por mentir sobre la seguridad de sus routers y sus vínculos con el PCC. TP-Link vendió a los floridanos la puerta digital de entrada a su red doméstica mientras tergiversaba cuán seguro era, cuán separated estaba la empresa de China y qué podría sucederle a sus datos."
Respuesta de la compañía y contexto regulatorio
En respuesta a la ofensiva legal estatal, TP-Link rechazó categóricamente las acusaciones mediante un comunicado a través de su responsable de asuntos corporativos, Steve Kovsky, calificando las demandas de "coordinadas y construidas sobre premisas falsas que no aportan a la seguridad nacional y penalizan injustamente a una empresa líder en EE. UU."
El conflicto legal coincide con un escenario de mayor escrutinio regulatorio federal sobre la infraestructura de red de origen asiático, situando el cumplimiento de la privacidad y la trazabilidad de los componentes en el centro del debate tecnológico corporativo.