Zuckerberg rechaza centralizar la IA y pide liberar el código abierto para competir con China

El CEO de Meta publica un ensayo en el que pide democratizar la IA abierta para frenar el control corporativo y estatal.

Guardar
Compartir
Imagen ilustrativa de NexJournal.

    El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, se pronunció abiertamente contra la centralización del desarrollo de la inteligencia artificial y advirtió sobre los riesgos de concentrar las capacidades avanzadas de esta tecnología en un número reducido de corporaciones o instituciones gubernamentales. A través de un manifiesto sobre el futuro del sector, el fundador de la red social argumentó que la estrategia de Estados Unidos para competir contra el avance tecnológico de China debe basarse en reducir las trabas al código abierto y distribuir la capacidad de cómputo en la sociedad.

    Las declaraciones de Zuckerberg marcan una distancia con las posturas de competidores como OpenAI y Anthropic, cuyos modelos de lenguaje propietarios —como la familia GPT o Claude— operan bajo arquitecturas cerradas accesibles principalmente mediante APIs comerciales e infraestructura en la nube.

    Distribución de la 'superinteligencia' y ejecución local

    En su intervención, Zuckerberg enfatizó que la meta de la industria no debería ser la creación de sistemas monopolizados. En lugar de concentrar la superinteligencia en centros de datos corporativos, sostuvo la necesidad de otorgar a cada individuo la capacidad de dirigir y personalizar estas herramientas en sus propios dispositivos.

    Coincidiendo con la publicación del ensayo, Meta lanzó una nueva generación de modelos con parámetros abiertos diseñados para ejecutarse directamente de manera local en ordenadores portátiles y computadoras personales. La apertura de los parámetros —las variables matemáticas que determinan cómo procesa e infiere la información un sistema— permite a desarrolladores independientes e investigadores descargar la estructura completa del modelo para adaptarla a casos de uso específicos sin depender de servidores externos.

    Esta visión forma parte del despliegue operativo de la división Meta Superintelligence Labs, donde la compañía ha volcado miles de millones de dólares para mantener la paridad técnica frente a los laboratorios rivales en Silicon Valley.

    Competencia con los desarrolladores chinos y la regulación estadounidense

    El debate sobre la apertura del software de IA se produce en un escenario de fuerte aceleración por parte de los laboratorios asiáticos. Firmas chinas como Alibaba, DeepSeek y Moonshot han puesto a disposición del público modelos abiertos de alta eficiencia y costes reducidos, obligando al mercado estadounidense a recortar precios y desarrollar alternativas más ligeras.

    Zuckerberg señaló que las restricciones impuestas a los datos de entrenamiento en Occidente no han frenado la proliferación de modelos extranjeros competitivos. Desde su perspectiva, limitar la distribución del software de código abierto local no detendrá el progreso global, sino que restará competitividad a la industria estadounidense. Por ello, instó a las autoridades a remover los obstáculos normativos para asegurar que los modelos abiertos desarrollados en Estados Unidos mantengan el liderazgo técnico a nivel mundial.

    Inversión en infraestructura social y centros de datos

    El despliegue masivo de infraestructura para soportar las fases de entrenamiento ha generado tensiones locales en varias regiones de Estados Unidos debido al elevado consumo de energía y agua que demandan las instalaciones.

    Para mitigar el impacto operativo de sus complejos de procesamiento, un portavoz de la compañía confirmó que Meta destinará un fondo de 1.000 millones de dólares orientados a apoyar directamente a las comunidades situadas en las inmediaciones de sus centros de datos. La medida busca estabilizar la expansión física de sus redes de supercomputación en pleno proceso de escalado del hardware dedicado a la inteligencia artificial.