SpaceX y Nvidia se unen para lanzar Starmind AI1, el primer satélite centro de datos alimentado por energía solar
SpaceX anuncia la primera fase de sus centros de datos orbitales junto a Nvidia. El satélite Starmind AI1 incorporará procesadores Vera y aceleradores Rubin, paneles solares de 150 kW y enlaces láser con la red Starlink para procesar modelos de inteligencia artificial en el espacio.
SpaceX y Nvidia han anunciado una alianza estratégica para desarrollar Starmind AI1, un satélite equipado con hardware de alta densidad diseñado para ejecutar cargas de trabajo de inteligencia artificial directamente en órbita. El proyecto representa la primera concreción técnica de los planes de la compañía de Elon Musk para construir una red de centros de datos espaciales, trasladando parte del procesamiento computacional fuera de la Tierra.
El núcleo de esta plataforma estará compuesto por un módulo de supercomputación diseñado conjuntamente por ambas empresas, integrando los nuevos procesadores Nvidia Vera y los aceleradores gráficos Rubin. Esta arquitectura busca reproducir la capacidad de cálculo de una granja de servidores terrestre, pero funcionando sin consumo de la red eléctrica comercial.
Autonomía energética y refrigeración en el espacio
Uno de los principales retos de la computación masiva en órbita radica en el suministro eléctrico y la disipación térmica. Starmind AI1 solucionará la demanda de energía mediante paneles solares desplegables capaces de generar 150 kW de potencia máxima y mantener unos 120 kW de forma continua, aprovechando la disponibilidad casi constante de radiación solar en el entorno espacial.
Para gestionar el elevado calor que generan los procesadores de última generación de Nvidia, SpaceX diseñó un sistema de refrigeración especializado para el vacío. Esta infraestructura térmica permitirá disipar el calor residual de los chips sin comprometer la estabilidad física del satélite.
Dimensiones, comunicaciones láser y lanzamiento mediante Starship
En términos de arquitectura y tamaño, Starmind AI1 presentará dimensiones considerablemente superiores a las de los satélites de telecomunicaciones tradicionales:
- Estructura: Tendrá una altura cercana a los 30 metros y una envergadura de casi 75 metros con los paneles solares extendidos.
- Conectividad: Incorporará enlaces de comunicación por láser intersatelital para conectarse con la constelación Starlink y otros nodos de la futura red Starmind.
- Flujo de datos: El sistema procesará la información directamente en órbita y transmitirá a las estaciones terrestres únicamente los resultados finales, optimizando el ancho de banda global.
La compañía prevé poner en órbita los primeros prototipos de demostración a partir de 2027 utilizando el cohete Starship. La prueba abrirá el camino para el despliegue de una red orbital completa que reduzca la presión que la inteligencia artificial ejerce sobre la infraestructura energética y de suelo en la Tierra.