NASA y Boeing modifican el contrato de la nave Starliner y fijan el lanzamiento no tripulado de Starliner-1 entre diciembre y enero

La agencia espacial y el gigante aeroespacial acuerdan mejoras técnicas clave en los propulsores para obtener la certificación de vuelos tripulados a la Estación Espacial Internacional, programando la misión tripulada Starliner-2 para el año 2028.

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Fotografía de Boeing

    La NASA y la compañía Boeing han anunciado una modificación sustancial del contrato del programa de la nave espacial CST-100 Starliner, destinada al transporte comercial hacia la Estación Espacial Internacional (EEI) y otros destinos en la órbita terrestre baja.

    La actualización contractual incluye recursos adicionales para completar la certificación oficial de vuelos tripulados, garantizando la viabilidad del vehículo a largo plazo.

    Como parte del anuncio, la agencia espacial confirmó la ventana de lanzamiento para la misión Starliner-1, la cual operará sin tripulación y llevará carga esencial a la EEI.

    El despegue está programado para el período comprendido entre diciembre de 2026 y enero de 2027. Paralelamente, la primera misión con astronautas tras la fase de recertificación, Starliner-2, ha quedado calendarizada para el año 2028.

    Modificaciones técnicas y diseño del vehículo

    El nuevo acuerdo incorpora una serie de rediseños e intervenciones directas sobre la arquitectura del hardware para solucionar los fallos detectados durante las pruebas previas:

    • Sistema de propulsión RCS del módulo de tripulación: Reemplazo de las válvulas de los 12 propulsores del sistema de control de reacción (Reaction Control System) e implementación de barreras anticorrosión avanzadas.NASA
    • Revisión en el módulo de servicio: Rediseño de las válvulas de asiento (poppets) de los propulsores del módulo de servicio y aumento en la frecuencia de registro de datos de presión en las cámaras de combustión.NASA
    • Sistemas de aterrizaje y energía: Mejoras en las juntas del sistema de paracaídas e integración de un subsistema de baterías actualizado suministrado directamente por la NASA.

    En el ámbito operativo a largo plazo, la modificación contractual estipula la certificación para vuelos tripulados del cohete Vulcan de United Launch Alliance (ULA), garantizando la continuidad de los lanzamientos una vez que la flota actual de cohetes Atlas V sea retirada de servicio. Asimismo, se han restaurado formalmente la quinta y sexta misión operacional del programa.

    Cierre de anomalías tras las pruebas de vuelo

    De acuerdo con John Mulholland, vicepresidente del programa Starliner para Boeing, las actividades de preparación para el lanzamiento de Starliner-1 avanzan según lo previsto en las instalaciones del Centro Espacial Kennedy, en Florida.

    La compañía ha implementado los planes de acción correctiva derivados de las recomendaciones técnicas recibidas tras las pruebas de 2024, habiendo cerrado formalmente 19 de las 21 anomalías en vuelo registradas.

    "Guidados por la seguridad como máxima prioridad, los equipos de Boeing y de la NASA han trabajado conjuntamente durante los últimos dos años para abordar las incidencias. Con el desarrollo de hardware y software completado, afrontamos las fases finales de validación con plena confianza en el vehículo."

    Las verificaciones restantes concluirán durante el mes de octubre, permitiendo avanzar hacia las pruebas finales en rampa antes del despegue comercial.