Estados Unidos y China negociarán el control de riesgos en inteligencia artificial para evitar una división tecnológica global
El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, confirmó que su gobierno mantendrá conversaciones con China para gestionar los riesgos de la inteligencia artificial.
El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció que la administración estadounidense entablará conversaciones bilaterales con China enfocadas en la gestión de riesgos y gobernanza de la inteligencia artificial. La iniciativa busca establecer puntos de encuentro entre las dos mayores potencias económicas del mundo para evitar la bifurcación del ecosistema tecnológico global y la creación de estándares contrapuestos.
La medida responde al creciente temor en el sector tecnológico sobre una división permanente del mercado internacional, donde distintas regiones se vean obligadas a adoptar infraestructuras, normativas y modelos de inteligencia artificial incompatibles entre sí.
Modelos de código abierto, cerrado y estándares globales
Durante las reuniones bilaterales programadas, las delegaciones de Washington y Pekín evaluarán la supervisión de la tecnología desde múltiples enfoques estratégicos:
- Abordaje integral de arquitecturas: El diálogo incluirá tanto modelos de peso abierto (open-weight) como cerrados (modelos propietarios), analizando los riesgos de seguridad, proliferación de código y uso indebido en ambos formatos.
- Prevención de la fragmentación: Las conversaciones buscan evitar que la industria se divida en dos bloques tecnológicos aislados, lo que complicaría las operaciones de empresas multinacionales y el comercio internacional.
- Protección de la industria: Washington pretende definir límites claros de seguridad operacional sin comprometer el ritmo de innovación ni el liderazgo de la industria estadounidense en el sector.
Equilibrio entre seguridad nacional y liderazgo económico
El anuncio de Bessent refleja un cambio estratégico hacia la diplomacia tecnológica, en un contexto donde Estados Unidos ha implementado restricciones a la exportación de semiconductores avanzados hacia territorio chino.
La búsqueda de un marco de cooperación mínimo busca mitigar riesgos sistémicos —como la ciberseguridad y la desinformación masiva— mientras ambas naciones continúan compitiendo por el dominio comercial y militar de la inteligencia artificial a escala global.