BepiColombo llega al objetivo: la ESA y JAXA inician la compleja maniobra orbital en Mercurio

La misión conjunta entre la ESA y la JAXA iniciará esta semana las maniobras de separación del módulo de transferencia para permitir que sus dos orbitadores estudien el planeta menos explorado del sistema solar interior.

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El módulo MTM capturó su última imagen a 3,3 millones de kilómetros de Mercurio antes de desacoplarse de las sondas de la ESA y JAXA. / Foto: ESA / JAXA / BepiColombo

    La misión espacial BepiColombo, desarrollada en conjunto por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), ha entrado en la fase decisiva de su travesía tras acumular casi ocho años de navegación y un recorrido de más de 10.000 millones de kilómetros. Lanzada en octubre de 2018 a bordo de un cohete Ariane 5 desde la Guayana Francesa, la nave se encamina a ejecutar la maniobra de inserción en torno a Mercurio, el planeta más cercano al Sol y uno de los menos estudiados del sistema solar interior.

    El desplazamiento hacia la órbita de Mercurio ha representado un reto técnico de alta complejidad operacional. A pesar de encontrarse en términos relativos más próximo a la Tierra que planetas como Júpiter, el trayecto exigió un esfuerzo energético considerable para desacelerar la nave e igualar la velocidad del planeta. Para lograrlo, el equipo de dinámicas de vuelo utilizó una combinación de propulsión eléctrica y nueve impulsos asistidos por la gravedad mediante sobrevuelos a la Tierra, Venus y el propio Mercurio.

    El cronograma de inserción iniciará con la separación del Módulo de Transferencia de Mercurio (MTM), una de las etapas de mayor riesgo en la misión dado que implica operar sistemas de a bordo que no pudieron ser probados completamente en el espacio. Tras completar el desacople, las naves entrarán formalmente en la gravedad de Mercurio el 21 de noviembre, iniciando un proceso graduado de división operativa en el que el Orbitador Planetario de Mercurio (MPO, de la ESA) y el Orbitador Magnetosférico de Mercurio (MIO, de la JAXA) se posicionarán en sus respectivas órbitas entre diciembre y marzo.

    Las operaciones científicas continuadas comenzarán de manera oficial en abril, marcando la primera ocasión en que dos sondas espaciales independientes trabajarán de forma simultánea alrededor de un planeta distinto a la Tierra. La instrumentación científica operará en un entorno térmico hostil, con temperaturas en la superficie del planeta que alcanzan los 430 °C. Mientras el MIO rotará sobre su propio eje a 15 revoluciones por minuto para mitigar el sobrecalentamiento, el MPO colocará sus paneles solares en un ángulo perpendicular al Sol para mantener el control de la radiación.

    El despliegue simultáneo del MPO y el MIO busca resolver interrogantes de larga fecha sobre la evolución del planeta. El orbitador de la ESA se centrará en el mapeo de alta resolución de la superficie, el análisis de vulcanismo antiguo y la investigación de cavidades o depresiones en el terreno que sugieren procesos de erosión sin la presencia de viento o agua. Por su parte, la sonda de la JAXA evaluará la estructura de la exosfera y el comportamiento del campo magnético local.

    Asimismo, la misión pretende aportar datos decisivos para confirmar la hipótesis sobre la alta densidad planetaria de Mercurio. La teoría científica dominante sugiere que, hace 4.500 millones de años, un colosal impacto protoplanetario despojó al cuerpo celeste de su corteza exterior, dejando un núcleo denso y desproporcionado. Los datos que recolecten ambos orbitadores a partir de abril ofrecerán nuevas perspectivas para comprender los procesos de formación de los planetas rocosos en las inmediaciones de estrellas de alta radiación.